Queerbaiting vs. Criptogay

Todes lo hemos vivido: una serie, un libro o una película en la que parece que dos personajes del mismo género son pareja o van a serlo; un personaje codificado como no-heterosexual, e incluso como trans… Pero llega el final de la temporada, de la serie o el último capítulo y

NO HA PASADO NADA.

En los tiempos de Alberto Nin Frías, nuestro autor, las identidades que se salían de la norma cisheterosexual (blanca) tenían que esconderse, encriptarse, por lo menos ante las grandes masas o gobiernos conservadores. Aunque conviene recordar que esto sigue sucediendo en países del todo el mundo. Pero entonces, ¿qué diferencia hay entre una obra criptogay y una obra con queerbait?

Queerbaiting es un anglicismo que suma queer (disidente, raro, un insulto históricamente usado en contra de personas LGTB+ que ha sido reapropiado) y bait (cebo). La idea es sencilla: dejar en el subtexto e incluso texto de la obra claro que un personaje o una pareja de personajes son queer sin confirmar jamás en la misma obra este hecho. Se trata de un concepto que se comenzó a utilizar en círculos académicos en 1990 pero que a partir de 2010 se popularizó en Internet, principalmente a través de Tumblr. Esto no es casualidad; dos de las series más criticadas por el uso de queerbait se hicieron famosas aquellos años, Sobrenatural (2005-actualidad) y Sherlock BBC (2015-2017).

Criptogay, en cambio, es un término que utiliza Luisgé Martín en el prólogo de La fuente envenenada y se refiere a un fenómeno, principalmente literario, que se da en obras en las que las relaciones homosexuales se esconden en un subtexto legible para quién sabe ver más allá —para quien descodifica el texto.

¿Qué diferencia hay entre una obra queerbait y una obra criptogay?

Sencillo: la intención. Cuando existe queerbait en una obra se rechazan las lecturas no-cisheterosexuales del texto —por ejemplo, con declaraciones de los escritores o showrunners de una serie dejando claro que la amistad de dos personajes no es más que amistad. Una obra criptogay, en cambio, se esconde porque no tiene otro remedio. Para poder pasar por el mayor número de manos necesita utilizar el subtexto y esperar astucia por parte de sus lectores.

Los conceptos mismos nos lo explican: en el queerbait lo que existe es un cebo, se atrae a un público con la promesa de la visibilidad y la ruptura de narrativas y personajes conservadores que nunca dan el paso final para, precisamente, mantener a sus lectores/espectadores más conservadores. Las obras criptogays, en cambio, han sido un mecanismo de supervivencia e incluso una forma de explorar la identidad del autor o autora sin arriesgarse al escarnio público.

Existen aún así obras recientes criptogays coetáneas a obras con queerbait (que siguen existiendo y se siguen dando, por ejemplo cada vez que cierta multinacional dice que en su próxima película habrá un personaje LGTB+ pero este es fácilmente editable para el público en países como China). Una de estas es la serie de animación Avatar: La leyenda de Korra (2012-2014) que, al no poder expresar en texto o en canon que dos personajes acababan juntos al ser dos mujeres, se dejó entrever durante la última temporada y se terminó la serie con una clara bandera bisexual a la vista y dichos personajes de la mano.

Escena de Avatar: La leyenda de Korra.

¿Son el queerbaiting y las obras criptogays dañinas para el colectivo LGTB+?

El queerbaiting es un recurso que busca atrapar a una audiencia necesitada de visibilidad y representación para luego mantener el statu quo cishterosexual mientras que las obras criptogays buscan subvertir esta estructura pasando por debajo de sus narices y llegando a su público objetivo.

La respuesta es clara:

Una es marketing, la otra es supervivencia.

Bibliografía:

HOLPUCH, AMANDA. «Legend Of Korra creators confirm show’s same-sex relationship». Recuperado el 23 de diciembre 2014 de https://www.theguardian.com/tv-and-radio/2014/dec/23/legend-of-korra-same-sex-relationship

HONDERICH, HOLLEY. «Queerbaiting – exploitation or a sign of progress?» Recuperado el 8 de abril de 2019 https://www.bbc.com/news/world-us-canada-47820447

Queerbaiting, Fanlore. Recuperado de https://fanlore.org/wiki/Queerbaiting

Literatura Queer y religión

Hay algo en la religión que nos fascina, creamos o no. En estos momentos estamos viviendo un hito histórico: se ha cancelado la Semana Santa en España y no por la lluvia, sino por una pandemia. En nuestra obra aparecen curiosamente, envueltos en el romance de nuestros dos protagonistas estos dos elementos: la enfermedad y la religión, en concreto, cristiana.

No son pocas las representaciones religiosas en la cultura popular.
[Imagen de una actuación de Jesucristo Super Star]

Creyentes o no, la Biblia es sin duda un libro que tiene un valor histórico y cultural incalculable; un texto que recoge mitos, cantos y poemas como los que se pudieron perder en la Biblioteca de Alejandría. Pero ¿es capaz de fascinar también a autores y autoras, a personajes LGBT+?

Alberto Nin Frías tuvo una relación curiosa con la religión. Escribió ensayos de carácter religioso y fue amigo de Pedro Badanelli, autor español y cura que se exilió a Latinoamérica tras escribir Serenata del amor triunfante (1929), novela que incluía un romance homosexual. Badanelli dijo de Nin Frías que no era tan religioso como pudiera parecer.

Entendemos que lo que nuestro autor nos cuenta en La fuente envenenada, lo que nos presenta no es un fenómeno único: la religión y lo queer se entrelazan en más obras (incluso actuales), y no escasean los personajes, autores y autoras cuyas creencias no contradicen su identidad sexual y/o de género.

El pozo de la soledad (1928) de Radclyffe Hall

Una de las obras sáficas más famosas del siglo xx ha llegado a ser vista como «mala representación» debido al sufrimiento que la protagonista, Stephen Gordon, relata en sus páginas. Stephen es consciente desde pequeña de dos cosas: que el amor mezcla placer y dolor, y que se siente atraída por las mujeres.

Siguiendo lo que podría ser perfectamente una interpretación de la vida de Jesucristo, Stephen navega el mundo como u na mujer sáfica a principios del siglo xx que no se esconde y vive a su manera su fe, descubriendo en el amor el sacrificio como una parte de este, y como un grito de batalla para las generaciones venideras.

Hall plantea en la obra más preguntas de las que responde, pero siempre desde el profundo respeto y la fe que ella misma profesaba, dejando algo claro: Si Jesús vivía entre marginados y herejes, si era uno más de ellos, ¿no son precisamente las personas no normativas, queer, las rechazadas por la sociedad, los más afines a él?

Llámame por tu nombre (2007) de André Aciman

En este caso hablamos de judaísmo y no cristianismo, de una forma algo más sutil. La novela, cuya primera parte fue adaptada en 2017, nos muestra a Elio, un joven de diecisiete años explorando su sexualidad y enamorándose por primera vez del invitado de sus padres, Oliver, un estudiante universitario mayor que él.

La pelicula se estrenó en 2017, del director Luca Guadagnino

Elio y Oliver se superponen en dos niveles: los dos son judíos y no heterosexuales. Para sorpresa de Elio, cuyos padres se consideran «judíos de puertas para adentro», ver que Oliver lleva la estrella de David al cuello de forma visible hace que cree ese primer vínculo, esa curiosidad más allá del físico del otro, que supone un doble juego en el que el «Oh, tú también eres… ya sabes» toma más de un sentido.

Cabe destacar que la obra está enmarcada en la Italia católica de 1980, donde las identidades de estos dos chicos son minoritarias. En este caso no hay una fascinación estética o espiritual como puede haber en la obra de Hall y en la de Nin Frías, pero sí un punto de conexión e identidad cruciales para los protagonistas, que son capaces de asimilar su religión e identidad con la ayuda del otro.

La religión y sus espacios se han utilizado también como forma de protesta en la comunidad LGBT+, reflejada en la ficción.
[Imagen de la serie POSE]

La forma en la que navegamos el mundo, lo describimos y lo explicamos impacta nuestra literatura, y dentro de las muchas intersecciones que existen con la comunidad LGBT+ existe la dimensión religiosa. Cuando la sociedad te da la espalda, a muches les queda solo la espiritualidad.

En ocasiones, es a través de la sensibilidad y estética religiosa que logramos entender los sentimientos que albergamos, escondidos. Por lo que nos queda de nuestro autor, sus obras y reflexiones, su experiencia con la religión y su orientación sexual no dista de la de Hall y Aciman.

Ya queda poco para que descubráis a qué nos referimos.

Bibliografía

Hill, Emily S. God’s Miserable Army: Love, Suffering, and Queer Faith in Radclyffe Hall’s The Well of Loneliness. Literature and Theology, Volume 30, Issue 3, September 2016, Pages 359–374, https://doi.org/10.1093/litthe/frv013

An André Aciman movie? (2017) De Jake Marmer en TABLET. Consultado en: https://www.tabletmag.com/sections/arts-letters/articles/an-andre-aciman-movie

Why ‘Call me by your name’ is such a Jewish movie, (2018) de Josefin Dolsten en Times of Israel. Consultado en: https://www.timesofisrael.com/why-call-me-by-your-name-is-such-a-jewish-movie/

Pedro Badanelli (abril 2020). Wikipedia. Recuperado de https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Badanelli