Historia de la literatura LGBT+: Parte II

En el post anterior ya hablamos de los orígenes de la literatura LGTB+. Hoy retomaremos nuestra cronología desde donde lo dejamos. Si aún no has leído la parte I, puedes hacerlo pinchando aquí.

De la Edad Media a la actualidad

Como hemos visto, la cultura helénica, maya o azteca no tenían ningún reparo en representar relaciones homosexuales o bisexuales. Sin embargo, la Edad Media trajo consigo un cambio de paradigma donde la homosexualidad era perseguida y castigada. Es en esta época, y a partir del Liber Gommorrhianus del monje Petrus Damianus, que la palabra «sodomía» se incorpora en nuestro vocabulario. En dicho libro se castiga de manera explícita la homosexualidad y cualquier relación carnal cuya finalidad no sea la reproducción.

En el Renacimiento podemos encontrar ejemplos positivos de homosexualidad en los Sonetos de Shakespeare o en el poema «Safo a Filenis» de John Donne. Tanto Shakespeare como Marlowe escribieron sobre la vida de Eduardo II, quien mantuvo una relación romántica con Piers Gaveston, I conde de Cornualles. Además, aparece L’Acibiade fanciullo a scola (anónima y atribuida a Antonio Rocco), donde se defiende la homosexualidad, tratando de devolverle la imagen positiva con la que se veía en la Antigua Grecia. Sin embargo, en la actualidad seguiría resultado escandalosa por su alabanza a la pederastia.

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«Edward II and his Favourite, Piers Gaveston» Marcus Stone (1872), óleo sobre lienzo

Por otro lado, en la Ilustración aparecieron obras de temática criptogay, es decir, obras donde el deseo homosexual se mostraba de una forma indirecta o «heterosexualizado». Es el caso de El monje de Mathe G. Lewis, donde el protagonista se siente atraído por un joven de características femeninas.

No obstante, es en el Romanticismo donde encontramos un punto de inflexión. A finales del siglo xix Oscar Wilde escribe Teleny, novela que destaca por ser una de las primeras obras eróticas de carácter explícitamente homosexual. En consecuencia, fue catalogada como pornográfica. Asimismo, Herman Meville escribe Billy Budd, que solo se publica de manera póstuma. En ella podemos encontrar una potente carga homoerótica además de una reflexión sobre la identidad sexual. En ambas obras es latente el fatalismo y la sensación de tragedia: a pesar de la valentía que demostraron al escribir algo abiertamente gay, ninguno de los dos era capaz de darle un final feliz a la historia. Más optimista fue Walt Whitman: Hojas de hierba es una oda a la vida, y está plagada de referencias explicitas a la homosexualidad.

Pero el auge de la literatura queer no es hasta el siglo xx, en el Modernismo. En muchos países se empieza a despenalizar la homosexualidad poco a poco y se habla de los derechos de la comunidad LGBT+. Numerosos autores como Virginia Woolf en Orlando, Marcel Proust en En busca del tiempo perdido, Federico García Lorca en sus Sonetos del amor oscuro o Yukio Mishima en Confesiones de una máscara se desnudan y tratan temas que aún eran tabú en la época. Además, en 1969 tienen lugar los Disturbios de Stonewall, evento catalizador del movimiento LGBT+ y la lucha de sus derechos.

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En la actualizad gozamos de un creciente catálogo de obras que incluyen personajes queer o que incluso las protagonizan. Creo que es un logro que la comunidad LGBT+ tenga a acceso a historias de todo tipo, eliminando así ese concepto de tragedia mencionado anteriormente (y que aún existe en nuestra sociedad). Algunos ejemplos son El lustre de la perla de Sarah Waters, Rojo, blanco y sangre azul de Casey McQuiston, Asalto a Oz: antología de relatos de la nueva narrativa queer de la editorial Dos Bigotes o All New X-Men de Marvel Comics, una de las editoriales de tebeos más importantes del mundo y que poco a poco va incorporando superhéroes de diversas identidades sexuales. Aun así, es importante que la ficción represente las realidades de la comunidad LGTB+ y que no las incluyan simplemente por hacer tick en la casilla de diversidad.

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Es verdad que la literatura queer ha conseguido reclamar su espacio en nuestras estanterías, en especial gracias a movimientos y reivindicaciones culturales que reclaman una mayor diversidad. Solo necesitamos echar un vistazo a editoriales y librerías consagradas especialmente a la difusión de esta literatura para darnos cuenta de lo cambios sociales tan positivos que hemos sufrido.

Si te has quedado con ganas de más, siempre puedes seguir nuestra #BibliotecaCriptogay en Twitter, donde remendamos libros de temática LGBT+ todos los días (¡desde clásicos hasta literatura juvenil o novelas gráficas, entre otros!).

Bibliografía:

COTILLA, José Manuel (2016). El fomento a la lectura, la literatura en el ámbito LGBT y la necesidad de una ‘Novela Blanca’ en el periodo de la adolescencia. Universidad de Extremadura. Consultado en: http://dehesa.unex.es/bitstream/handle/10662/4135/TDUEX_2016_Cotilla_Concei%C3%A7ao.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Anexo: Cronología de la historia LGBT. (marzo 2020). Wikipedia. Consultado en: https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Cronolog%C3%ADa_de_la_historia_LGBT#Siglo_XVIII

Historia de la literatura LGBT+: Parte I

La historia de la literatura está llena de dúos memorables, como Sherlock y Watson o Gastby y Nick. Pero ¿realmente era amistad lo que unía a muchos de estos personajes? ¿O es posible que los lectores hayamos malinterpretado dichas relaciones a causa de un prejuicio cultural impuesto como si de un filtro se tratase?

Por ello, a veces tenemos que escarbar entre capas de innuendo para ser capaces de reconstruir la historia de la literatura LGBT+.

Pero la homosexualidad o la bisexualidad no se inventó ayer como algunos quieren pensar. Desde los mitos de la antigua Grecia o de la cultura maya hasta nuestros días han surgido grandes obras que hablan de la identidad sexual. En este post veremos los orígenes de la literatura LGBT+.

Primeras obras: mitología y religión

No es raro encontrar relaciones homoeróticas en la la mitología griega. Tan solo debemos leer la Ilíada de Homero para descubrir la relación de Aquiles y Patroclo. Compañeros de armas y amantes, representaban las figuras de erasté y erómenos (amante y amado, por lo que hasta las dinámicas dentro de parejas homosexuales tampoco son cosa de ahora).

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Otro ejemplo es Apolo y Jacinto. Jacinto era un hermoso joven del que se enamora el dios Apolo. Tras su muerte en un accidente, Apolo no permite que Hades reclame al muchacho y lo convierte en una flor. Según la versión de Ovidio, las lágrimas de Apolo cayeron sobre los pétalos de la flor y la convirtieron en una señal de luto.

También podemos destacar al clarividente Tiresias, que vivió como hombre y mujer y afirmó ante Zeus y Hera que la mujer gozaba de mayor placer sexual.

En la mitología nórdica encontramos a Loki, dios del engaño y capaz de cambiar de sexo, al que se le considera bisexual. También tenemos a Freyr, hermano de Freyja, dios de la fertilidad y evocado por los pastores homosexuales.

Asimismo, en la mitología azteca encontramos a Xochipilli, considerado dios del placer, la homosexualidad y la prostitución masculina entre otros.

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Mientras, en la mitología maya tenemos a Chin, también dios de la homosexualidad. Gracias al culto a esta deidad existieron relaciones legales entre hombres parecidas al matrimonio. Asimismo, Ixchel, la Diosa Madre de los mayas y diosa de la luna, representa la fertilidad, el alumbramiento y la fuente de creación. Por ello y por sus numerosas relaciones con otros dioses es considerada una diosa bisexual. Por otro lado, también podemos encontrar entidades que tienen atributos tanto femeninos como masculinos. Es el caso de Ometéotl, deidad de la dualidad y por lo tanto ser andrógino.

Además, en la mitología inuit existe la deidad de las tormentas Asaiq, retratada como un ser andrógino y dual.

En la mitología china también encontramos ejemplos de dioses de la homosexualidad, como Hu Tianbao, deidad del amor y sexo homoerótico. Existía incluso un templo para orar a este dios en Fuzhou, pero fue destruido en la Segunda Guerra Mundial.

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Por otro lado, en el cristianismo, a parte de la historia de Sodoma y Gomorra que fueron destruidas por los pecados de sus habitantes (y como herencia de la cultura judeocristiana nos ha quedado la palabra «sodomita» como calificativo negativo de la homosexualidad), podemos encontrar la historia criptogay de David y Jonatán. En ella constan varias referencias de índole homoromántica, como por ejemplo las palabras de David al enterarse de la muerte de Jonatán:

Más maravilloso me fue tu amor,
Que el amor de las mujeres.

II Samuel 1:26

Muy importante es también el mártir San Sebastián, considerado actualmente el patrón de la comunidad LGBT+.

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Finalmente, en el hinduismo podemos encontrar a Agni, el dios del fuego, o Soma, el dios de la luna, involucrados en relaciones homosexuales. Existe incluso un patrón de los eunucos, las personas trans y la homoerótica, llamado Samba.

Estos son solo algunos ejemplos de los personajes dentro de diversas mitologías o religiones que han sido representados como queer bajo una luz positiva. Os invito a que descubráis más sobre este tema tan interesante. ¡Nos vemos en la parte II!

Bibliografía:

Antics of the gods (marzo 2020). GLBT Mythology. Consultado en: http://web.archive.org/web/20030908092346/members.aol.com/matrixwerx/glbthistory/glbtmythology.htm

Aquiles y Patroclo, historia de un amor trágico (septiembre 2010) L’armari Obert. Consultado en: http://leopoldest.blogspot.com/2010/09/aquiles-y-patroclo-historia-de-un-amor.html

ARNOLDO, Mauro (2012). La Sexualidad Maya y sus Diferentes Manifestaciones Durante El Período Clásico (250 Al 900 Dc). Universidad de San Carlos de Guatemala. Consultado en: http://biblioteca.usac.edu.gt/tesis/14/14_0469.pdf

LGBT themes in Hindu mythology (marzo 2020). Wikipedia. Consultado en: https://en.wikipedia.org/wiki/LGBT_themes_in_Hindu_mythology#Patrons_of_LGBT_and_third_sex_people

Literatura gay (marzo 2020). Wikipedia. Consultado en: https://es.wikipedia.org/wiki/Literatura_gay

¿Conoces Davos?

Davos es una ciudad localizada en los Alpes suizos y conocida, entre otras cosas, por su maravillosa estación de esquí y sus paisajes nevados tan perfectos para las postales navideñas. 

Tiene un clima subártico o subpolar, es decir, con inviernos fríos y veranos frescos pero breves. Los cambios de temperatura entre estación suelen ser más drásticos que en otro tipo de clima y hay una escasa diversidad de vegetación debido a las temperaturas, pero tiene un gran número de plantas, especialmente los conocidos como «bosques boreales» (espesos bosques de taigas). 

Además de ser el lugar en el que transcurre la novela de Thomas Mann, La montaña mágica, Davos es un lugar representativo en el libro en el que estamos trabajando nosotros y que pronto podréis disfrutar. 

¿Qué pasa en Davos?

Aquí se celebra la Reunión Anual del Foro Económico Mundial, donde se reúne un gran número de personalidades importantes como jefes de Estado, ministros, ejecutivos e intelectuales. En esa reunión analizan la economía global así como las grandes amenazas a las que se enfrenta el mundo. Ahora es conocido como un país de gran poder económico a nivel global, pero ¿fue siempre así?

El médico alemán Alexander Spengler llegó a Davos como exiliado y comenzó a ejercer su profesión a mediados del siglo XIX. Se fijó en las características del clima y la salud de los habitantes, de los cuales muy pocos caían en la enfermedad de la época, la tuberculosis. 

Con el tiempo los pacientes comenzaron a llegar a esas montañas para recibir el tratamiento de aquellos médicos mediante balnearios, caminatas para respirar aire puro, comidas con vino y mucha leche, entre otras recomendaciones. Así Davos pasó a ser conocido por sus sanatorios.

Sin embargo, en ese momento también empezaron a aparecer resorts de lujo que atraían a las personas adineradas y Davos concentró durante esa época una mezcla extraña de enfermos y ricos en sus calles. Tras el descubrimiento de la penicilina (1928) los enfermos comenzaron a descender. 

¿Y ahora qué?

Tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial cuando se juntaron en Davos nazis, pilotos estadounidenses y refugiados, se celebró en esa pequeña ciudad suiza el conocido «Foro de Davos» (el Foro Económico Mundial).

Algunos de los temas que se trataron en la reunión de este 2020 (21-24 de enero) fueron: cómo salvar el planeta, crear un futuro saludable, empresas más justas, evolución del trabajo y el futuro de las tecnologías. 

Además del aspecto económico y el reconocimiento mundial, Davos es un lugar idóneo para descansar y disfrutar de paisajes idílicos como los que mostramos. ¿Os animaríais a visitarlo?


Marcel Giger

Bibliografía

NEWMAN, Clyde (02/2020). ¿Qué es un clima subártico? Ripley believes. Recuperado de: https://es.ripleybelieves.com/what-is-subarctic-climate-2437

ANDRÉS, Juan Javier (01/2020). Davos: de inhóspito sanatorio a cumbre mundial. Diario Sanitario. Recuperado de: https://diariosanitario.com/davos-alexander-spengler/

Davos: un pueblo que pasó de tratar la tuberculosis a ser uno de los núcleos de la economía global(enero 2019). La Nación. Recuperado de: https://www.lanacion.com.ar/economia/davos-pueblo-paso-tratar-tuberculosis-ser-uno-nid2213563

World Economic Forum, Events. Reunión anual del Foro Económico Mundial. Consultado en: https://es.weforum.org/events/world-economic-forum-annual-meeting-2020#themes


Tuberculosis y literatura

Ahora que sabemos un poco más acerca de la tuberculosis podemos hablar de cómo ha afectado esta enfermedad a la literatura.

La tuberculosis fue conocida en la Europa del siglo XIX como una enfermedad romántica, propia de los novelistas y poetas más bohemios.

Algunos de los escritores que padecieron esta enfermedad fueron: Edgar Allan Poe, Balzac, Maupassant, Emerson, o Sir Walter Scott.

Muchos de ellos incluso llegaron a morir a causa de ella, como es el caso de Novalis, de Schiller, de John Keats, de Bécquer, de Chéjov, de Walt Whitman o de Emily Brontë.

Para entender mejor la romantización de esta enfermedad, he querido destacar el ejemplo de Lord Byron, cuando se miraba al espejo exclamaba:

«Estoy pálido, me gustaría morir consumido porque todas las damas dirían miren al pobre Byron qué interesante aparece al morir».

Ya en el siglo XX, la enfermedad dejó de tener un aura tan romántica, pero no desapareció y fueron muchos los escritores que la padecieron, como Vicente Aleixandre, Rafael Alberti, Dylan Thomas, Miguel Delibes o Eugene O’Neill.

También provocó algunas muertes. George Orwell murió con 46 años, Kafka en el sanatorio de Wiener Wald. También enfermó Miguel Hernández, que pasó sus últimos años de vida en prisión y finalmente falleció por tuberculosis.

¿Cómo ha afectado la tuberculosis en la literatura?

Son numerosas las novelas donde aparece la tuberculosis, y estos son solo algunos ejemplos de cómo la enfermedad se ha ido haciendo hueco entre las páginas de los libros.

Empezaremos por una obra literaria tan conocida como Los Miserables de Víctor Hugo (1802-1885), en la que uno de los personajes principales, Fantine, padecerá tuberculosis.

«Fantino tuvo mucha fiebre, pasó parte de la noche delirando y hablando en voz alta, hasta que terminó por quedarse dormida».

Alejandro Dumas (1824-1895) en La dama de las Camelias. Es una obra transitoria del romanticismo al realismo, en la que Alejando Dumas narra la historia de dos jóvenes enamorados.

«Añádase a ello que Marguerite había vuelto de aquel viaje más hermoso que nunca, que tenía veinte años y que la enfermedad, adormecida, pero no vencida, seguía despertando en ella esos deseos febriles que casi siempre eran el resultado de las afecciones de pecho».

De Francia saltó a Rusia con Fiódor Dostoyevski (1821-1881). En Crimen y castigo escribió:

«Todo esto con un pecho delicado, con una predisposición a la tisis. Yo lo siento de veras. ¿Creen que no lo siento? Cuanto más bebo, más sufro. Por eso, para sentir más, para sufrir más, me entrego a la bebida. Yo bebo para sufrir más profundamente».

Viajando a Alemania nos encontramos con Thomas Mann (1875-1955). En La montaña mágica se narra la estancia del protagonista, Hans Castorp, en un sanatorio de los Alpes suizos al que había llegado como visitante.

«En cualquier parte del mundo, las condiciones climatológicas para los enfermos de tuberculosis eran menos favorables que aquí. Por poco sentido común que se tuviese, merecía la pena tener paciencia y sacar partido del efecto fortalecedor del clima de aquel lugar».

En España encontramos a Camilo José Cela (1916-2002), que reflejó la enfermedad en algunos pasajes de La Rosa . En tono autobiográfico, el autor expresa el día al día de un tuberculoso.

«Sé cura y vuelve a la vida con mentalidad de triunfador… No soy un enfermo y en cambio, sí soy un hombre que ha leído más, mucho más, y mejor que los demás hombres de su edad».

Manuel Rivas (1957), en El lápiz del carpintero, trata esta enfermedad desde la idealización, muy propia de los románticos del siglo XIX.

«… Tenía la belleza tísica de los tuberculosos. Los ojos agrandados como lámparas veladas de luz. Una palidez de loza, barnizada de rosa en las mejillas…».

Bibliografía

Queimaliños R. La tuberculosis, conocida como ‘dolencia de los poetas’, causa 1,7 millones de muertes al año, 20 minutos , 2012. Recuperado de: https://www.20minutos.es/noticia/1328139/0/tuberculosis / enfermedades / olvidadas /

Gamero A. Lo que la tuberculosis ha hecho por la literatura, La piedra de Sísifo , 2013. Recuperado de: https://lapiedradesisifo.com/2013/11/11/lo-que-la-tuberculosis-ha-hecho-por -la-literatura /

Fresnadillo MJ. Las enfermedades infecciosas en la literatura. Una larga historia sin final. Universidad de Salamanca, España, 2015.

La tuberculosis

¿Te asusta la situación de pandemia que estamos viviendo actualmente por el coronavirus? Pues hoy vengo a hablarte de una enfermedad que causó estragos hace años y que acabó con la vida de miles de personas. Una enfermedad tan mortal a la que si tuvieras que enfrentarte, sí deberías temer.

¿Qué es la tuberculosis?

La tuberculosis es una enfermedad infecciosa, aún existente hoy en día, causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis. Es una enfermedad que afecta principalmente a los pulmones y al aparato respiratorio, pero que puede llegar a afectar a otros órganos como riñones, hígado e incluso el cerebro. Se contagia a través de las secreciones de las personas ya infectadas. Los síntomas de esta enfermedad pueden tardar meses o años en aparecer. Algunos de estos son: cansancio muscular, pérdida de apetito y peso, hemoptisis (tos con sangre), fiebre, diarrea o dolor torácico, entre otros.

¿Quién es el culpable?

El culpable es un pequeño microorganismo llamado Mycobacterium tuberculosis, que fue descubierto por Robert Koch en el año 1882. Se llamó a este microorganismo bacilo tuberculoso o bacilo de Koch, en honor de su descubridor.

Historia de la tuberculosis

Hay evidencias en restos neolíticos que apuntan a casos de enfermos de tuberculosis en este período. Paul Bartels descubrió en 1907 el primer caso a partir de varias vértebras dorsales encontradas en un cementerio cerca de Heidelberg, que pertenecían a un adulto joven que vivió hacia el 5000 a.C.

En el antiguo Egipto, algunas representaciones artísticas muestran deformidades que podrían deberse a tuberculosis vertebral.

En el mundo clásico, la tisis siguió siendo una enfermedad común, pero es a partir de la Edad Media cuando se empieza a saber más sobre la enfermedad.

Sin embargo, su máximo apogeo no se dio hasta el siglo xviii en Europa Occidental, a causa de la falta de higiene, el mal sistema de saneamiento, la falta de ventilación y luz natural y una alimentación insuficiente. Es importante la imagen de la tuberculosis durante el período del Romanticismo, ya que fue una “enfermedad de moda”. No obstante, a mediados del siglo xix se produjo un cambio de actitud de la sociedad, que se atemorizaba y trataba de ocultar la enfermedad.

En la actualidad, la tuberculosis es una enfermedad aún con mucha vigencia. Se estima que un tercio de la población la padece, especialmente en zonas de África. Muchos de esos casos corresponden a personas infectadas pero asintomáticas.

¿Sabías que…?

  • Uno de los descubrimientos acerca de la tuberculosis fue que, gracias a la pasteurización de la leche que procedía de animales infectados de tuberculosis bovina, se terminó con la propagación de esta en los humanos.
  • Un tercio de las personas con VIH también padece tuberculosis.
  • Existe una cepa de tuberculosis multirresistente que no responde al tratamiento basado en el suministro de los medicamentos que sí son eficaces contra la tuberculosis corriente.
  • La tuberculosis también es conocida como tisis, ya que uno de los síntomas de la enfermedad es una importante pérdida de peso. Una persona con gran delgadez es conocida como tísica, de ahí el origen del nombre.
  • También se conoce a esta enfermedad con el nombre de “mal del rey”. Este tiene su historia, ya que en la Edad Media se creía que los reyes podían curar la enfermedad simplemente tocando a los infectados.

Bibliografía

Tuberculosis pulmonar: MedlinePlus enciclopedia médica. Recuperado 13 de marzo de 2020 desde: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000077.htm

Cartes Parra, Juan Carlos. Breve historia de la Tuberculosis. Revista médica de Costa Rica y Centroamérica 2013; LXX (605): 145-150. Recuperado 13 de marzo de 2020 desde: http://www.medigraphic.com/pdfs/revmedcoscen/rmc-2013/rmc131z.pdf

Mandal, Ananya. Historia de la tuberculosis. 2014. Recuperado 13 de marzo de 2020 desde: http://www.news-medical.net/health/History-of-Tuberculosis-(Spanish).aspx

OMS. “Tuberculosis”. Organización Mundial de la Salud, Nota descriptiva N°104, Octubre de 2015. Recuperado 13 de marzo de 2020 desde: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs104/es/

Rodríguez García, Raúl. La enfermedad de la tuberculosis. Recuperado 13 de marzo de 2020 desde: http://www.fundacionindex.com/gomeres/?p=1266

¿Gays en el arte? Más probable de lo que piensas

No siempre se ha querido esconder la verdadera naturaleza del ser humano y nada demuestra la existencia de las relaciones homosexuales a lo largo de la historia tan bien como el arte.

Las representaciones en occidente

Estamos más acostumbrados a ver representaciones artísticas de la antigua Grecia y Roma o de pinturas y esculturas renacentistas que muestran escenas entre hombres,

pero esto no significa que no existan representaciones artísticas de esta temática con protagonistas femeninas. Las obras de arte que incluyen a Artemisa o a Safo suelen ser especialmente reveladoras. Y sí, Artemisa es considerada la diosa de la virginidad… que vive acompañada de un harén de ninfas además de ser la gemela y cara opuesta de Apolo, conocido por sus muchos amantes masculinos #criptolesbian

«Diana and her handmaidens» Fernand Le Quesne, oleo del siglo xix

Otro dato curioso, y que suele quedar relegado al olvido, es que Atenea se enamoró tanto de un hombre como de una mujer; no solo eso, si no que al ser una de las diosas vírgenes del panteón romano se la podría considerar como un icono asexual birromántico.

Museo de Bellas Artes, Boston

La homoerótica en Asia

Occidente no es el único lugar donde se estilaba este tipo de temática artística, en culturas tan lejanas como la japonesa o la maya también existe una tradición homoerótica que ha quedado plasmada en la historia a través del arte.

Fragmento de rollo «Samurai de alto rango y su amante» (c.1850), autor anónimo

Las principales representaciones artísticas del arte homoerótico en Japón proceden de los rollos ilustrados de los manuales samurais y del shunga. El término específico que se usa para este tipo de ilustraciones es nanshoku.

Fragmento de rollo shunga «Encuentro homoerótico entre samurai y joven» (c.1840), Escuela de Utagawa

En las pinturas shunga no encontramos solo relaciones gays, si no que también existen múltiples ilustraciones de erótica lésbica:

Ukiyo-e, ilustración romántica lésbica (c.1850), autor desconocido
Fragmento de rollo shunga, ilustración erótica lésbica (c.1815), autor desconocido

Y, aunque poco estudiadas y menos conocidas (por lo que encontrar ejemplos se vuelve más difícil, no os voy a mentir) también existen representaciones artísticas de este estilo en China:

«El camino de los académicos» procedente del “Hua Ying Chin Chen” (Posiciones multicolores de la batalla de las flores). China, Dinastía Ming (1368–1644), tinta sobre papel

Tallados mayas en piedra:

«Rito del inframundo», reproducción de grabado maya. Grutas de Naj Tunich, El Peten, Guatemala

E, incluso, pinturas en tumbas y pirámides egipcias:

Pintura en la tumba de Niankhkhnum y Khnumhotep, en la necrópolis de Saqqara

Estos son solo unos pocos ejemplos, si estáis interesados en encontrar y conocer más arte histórico LGBT+ os invito a daros un paseo por vuestra exposición o museo más cercano, y veréis que si prestáis atención se pueden encontrar maravillas.

Luisgé Martín, nuestro prologuista

Luis García Martín (1962), más conocido como Luisgé Martín, es un escritor, articulista y crítico literario madrileño. ¿Le conoces? Déjame contarte un poquito más.

¿A qué se ha dedicado Luisgé?

Luisgé siempre estuvo muy ligado al mundo de las letras y desde muy joven tuvo interés en participar de alguna manera en la propagación de la cultura. Por ello fue parte de los fundadores de las revistas Esperpento y Perchero.

Tras graduarse de Filología Hispánica pasó a trabajar para Ediciones SM en el área de literatura infantil y juvenil. Fue editor de Ediciones del Prado y asesor de la ministra de Cultura Ángeles González-Sinde. Por último trabajó como director de Servicios Editoriales en la agencia Thinking Heads y actualmente se dedica a la escritura.

¿Cómo es su literatura?

Su literatura ha ido madurando con el tiempo. Ha escrito cuentos, novelas e incluso una autobiografía y ha recibido varios premios por ello como el Premio Ramón Gómez de la Serna, el Premio Antonio Machado, el Premio Vargas Llosa y el Premio Llanes.

Escribe desde la experiencia, desnudando su alma y exponiéndose ante la crítica. Algunas de sus novelas tratan el sexo, el género y el deseo de forma controvertida, pero a pesar de que puedan ser unas lecturas incómodas no despiertan para nada el rechazo en sus lectores.

Algunas de sus obras son Los oscuros (Alfaguara, 1990), Amante del sexo busca pareja morbosa (Temas de hoy, 2002), La mujer de sombra (Anagrama, 2012), Todos los crímenes se cometen por amor (Salto de Página, 2013) y El amor del revés (Anagrama 2016).

Su historia en el colectivo LGTB+

Vamos a centrarnos en El amor del revés,una autobiografía que retrata cómo lidió desde joven con la aceptación de su propia sexualidad. En este libro encontramos a Luisgé desprendido de su máscara, donde cuenta cómo desde pequeño pensaba que había algo que fallaba en sí mismo y renegaba de sus propios deseos en su búsqueda por “curarse”.

Aceptarse como homosexual en su época, exponerse a las críticas y al rechazo social era un gran reto. Sin embargo, Luisgé superó sus miedos y fue cuando se aceptó a sí mismo cuando comenzó a disfrutar de su vida y de sus pasiones. Ahora vive junto a su marido Axier Uzkudun y no deja de escribir sobre la homosexualidad, tanto en sus novelas como en sus colaboraciones con diferentes medios.

¿Quién iba a decir que tras ese camino algo tortuoso consigo mismo llegaría a convertirse en una figura tan presente en la defensa de los derechos LGTB+ en España? ¿Y tú, lo conocías?

Fuente: El Español

Bibliografía

MARÍN, Maribel Yarza (19/06/2016). Luisgé Martín: “Me arrepiento de haber sido homófobo”.El País. Recuperado de https://elpais.com/cultura/2016/09/15/babelia/1473935723_563854.html

MARTÍN, Luisgé. Luisgémartín[blog]. Consultado en https://luisgemartin.es

MARTÍN, Luisgé (22/06/2009). Homofobias 2.0. Shangay Express. Recuperado de https://luisgemartin.es/wp-content/uploads/2014/08/Homofobias-2.0-1.pdf