Mitología grecolatina criptogay

Hace unas semanas conocimos el mito que esconde la portada de La fuente envenenada, por eso hoy nos adentraremos más en el mundo mitológico de la cultura grecolatina.

Los mitos grecolatinos están cargados de personajes LGTB, un ejemplo de ello es Zeus, que cambió de forma para raptar al joven Ganimedes, llevarle al Olimpo y convertirle en su amante.

¿Quieres conocer más mitos? Aquí os dejamos tres que seguro os encantarán.

Apolo y Cipariso

Empezaremos por uno de los protagonistas de nuestra portada, Apolo. Apolo fue el único dios que logró el amor de Cipariso, le colmaba de regalos, uno de ellos fue un ciervo sagrado, consagrado a las ninfas, que se convirtió en el fiel compañero del muchacho. Apolo también le regaló una jabalina para cazar, pero el joven al lanzar el arma mató por error a su ciervo. Fue tal la tristeza de Cipariso que rogó a Apolo poder llorar la pérdida de su compañero eternamente, así fue como Apolo convirtió en ciprés a su amante, el árbol del dolor, la tristeza y el duelo, consagrado a los difuntos.

Apolo y Cipariso de Claude Marie Debufe

Aquiles y Patroclo

Es muy raro hablar de mitología criptogay y no pensar automáticamente en Aquiles y Patroclo. Ambos son personajes de la obra clásica la Ilíada.

Aquiles y Patrocloeran «amigos» desde muy jóvenes, y participaron juntos en la guerra de Troya. Tras el asedio a la ciudad de Lirneso, Aquiles raptó a Briseida, princesa real, pero no fue suya durante mucho tiempo, pues el rey Agamenón le obligó a entregársela, esto provocó que Aquiles dejase de luchar a favor de los griegos. A pesar de las continuas suplicas de Agamenón para que volviese a la batalla no consiguió convencerle, por lo que Patroclo tomó prestadas las armaduras de Aquiles y retó a Héctor, príncipe troyano. Héctor dio muerte a Patroclo, esto hizo reaccionar a Aquiles y volvió para vengar la muerte de su amante.

Finalmente, Aquiles venció a los troyanos, aunque poco después murió en manos de Paris, quien perforó su talón con una flecha envenenada guiada por Apolo. Sus cenizas fueron mezcladas junto con las de Patroclo y fueron enterrados juntos en los Campos Elíseos.

Aquiles se lamenta por la muerte de Patroclo de Gavin Hamilton

Calisto y Artemisa

La historia de Calisto y Artemisa es un poco más turbia. Calisto era una cazadora que pertenecía al cortejo de Artemisa, la diosa de la caza, caracterizada por ser la única diosa virgen. Todas las seguidoras de Artemisa debían de hacer un voto de castidad obligatorio.

Calisto era la compañera más querida de Artemisa, pero un día Zeus se enamoró de la muchacha y adoptó la forma de la diosa para poder seducirla. Calisto se quedó embarazada y Artemisa no la aceptó a su lado por haber traicionado su voto de castidad.

La joven dio a luz a Arcas, pero Hera (esposa de Zeus) celosa de lo sucedido convirtió a la muchacha en osa. Al cabo del tiempo, su hijo Arcas salió a cazar al monte y se encontró con su madre en forma de osa, para evitar que el hijo matase a su madre, Zeus convirtió a Calisto en la famosa constelación de la ursa mayor. Cuando Arcas fallece también es transformado en constelación, el Guardián de la Osa.

Estos tan solo son algunos mitos criptogay, pero tanto la mitología grecolatina como el resto de mitologías están repletas de relaciones homosexuales y bisexuales, por eso te invitamos a que sigas indagando y descubras todo lo que tiene que ofrecernos el maravilloso mundo de la mitología.

Calisto y Artemisa de Federico Cervelli

Bibliografía

Estapé Leopold. L’armari obert. Recuperado el 06 de junio de 2020 de: http://leopoldest.blogspot.com/2015/04/mitologia-lgtb-griega.html

Leopold Estapé. L’armari obert. Recuperado el 06 de junio de 2020 de: http://leopoldest.blogspot.com/2010/09/aquiles-y-patroclo-historia-de-un-amor.html

Navarro Rosa. Mitos del mundo clásico. Alianza editorial, 2002.

Cipariso. En Wikipedia. Recuperado el 06 de junio de 2020 de: https://es.wikipedia.org/wiki/Cipariso

La aventura de editar La fuente envenenada

Fue allá por octubre, cuando nos asignaron una pequeña novela llamada La fuente envenenada escrita por un tal Alberto Nin Frías. Desde ese momento nos convertimos en el grupo Fuente. Éramos ocho editoras provenientes de diferentes campos: psicología, filología inglesa, filología hispánica, traducción, turismo, estudios de Asia Oriental… una diversidad que ahora se encontraba con esta desconocida novela uruguaya de principios del siglo XX.

Asun, autora del post y una de las editoras de La fuente envenenada ocupada escribiendo emails

Nuestros comienzos

Algo que nos han dicho desde el principio del máster es que no siempre vamos a editar un manuscrito que nos guste. Nuestros gustos muchas veces estarán muy lejos de lo que editemos. Incluso en nuestro máster, habiendo leído los cuatro libros que íbamos a editar este 2020, cada una teníamos una preferencia.

A lo mejor La fuente envenenada no fue nuestra primera opción. O sí lo fue. En cualquier caso, fuimos asignados a este grupo y enseguida nos dimos cuenta de que encajábamos bien: todas estábamos de acuerdo en el potencial de esta obra criptogay (término acuñado por nuestro querido Luisgé Martín) y queríamos hacer una campaña fuerte para reivindicar los derechos LGTB+ a través de esta obra, como hizo Nin Frías en su día, si bien fue de una manera críptica.

Laura Tárraga, otra de nuestras editoras, contenta con las últimas pruebas

El proceso de edición y corrección

Aprendimos pasos que se convirtieron en imprescindibles, pasos que para un lector, el cual no debería «ver» el trabajo del editor, son invisibles. Un ejemplo es la preedición, esencial para adaptar el texto a las normas ortotipográficas actuales.

Nunca una raya de diálogo ha provocado tanto dolor de cabeza. Especialmente cuando el diccionario de nuestro querido Sousa estaba secuestrado por otros compañeros.

Después vinieron las esperadas y terroríficas correcciones, las revisiones por unos ojos cansados a los que se les podía haber escapado una «ñ» que ya no estaba en cursiva.

David Orión Pena, otro de nuestros editores

No nos podemos olvidar de las discusiones con nuestro coordinador, intentando convencerle de incluir o quitar una coma. ¿Habéis pensado alguna vez en la importancia de las comas? Mientras editábamos el libro, una coma lo podía cambiar todo.

Primeras pruebas, segundas pruebas… hasta llegar a las quintas y últimas, tras incluir cursivas que se habían descolocado, negritas que faltaban o dos puntos que estaban descoordinados.

Cuartas y quintas pruebas de La fuente envenenada

Llegó la elección de la portada. David Sueiro, nuestro diseñador, nos hizo el trabajo incluso más complicado dándonos una variedad maravillosa de portadas, hasta llegar a la que tenemos y ya conocéis perfectamente.

Ahora llegaba el momento de promoción: aplicar todas esas ideas en un principio locas que tuvimos cuando nos conocimos (como hacer tests criptogay o alterar un verso de Bécquer para incluir la palabra criptogay), hacer una buena campaña en Twitter y estrenar nuestro blog.

Un máster coronado

Sin embargo, cuando nos imaginamos todo esto, no pensábamos que iba a tener que hacerse encerradas desde nuestras casas. O que una plataforma llamada Zoom se iba a convertir en nuestro nuevo mejor amigo.

A todos nos preocupaba la aparición de este dichoso virus en enero, pero desde luego no pensábamos —qué inocentes éramos— que fuera a afectarnos a este nivel.

De manera que, las habituales reuniones del taller tuvieron que pasar a ser reuniones de Zoom, y nos acostumbrarnos a vernos las caras en pequeños recuadros. Ya no íbamos a poder disfrutar la visita a la imprenta, ver a nuestro distribuidor en persona o presentar nuestro libro en la Feria de Madrid.

Una de tantas reuniones de las editoras por Zoom

El paradigma, una vez más, había cambiado, y ¿qué es la literatura sino un cambio de paradigma constante? De alguna manera, estamos viviendo una forma de literatura a través del proceso de publicación de nuestros libros.

No vamos a mentir y decir que no nos dio un vuelco al corazón cuando leímos que la Feria del Libro se había cancelado, todas teníamos unas ganas enormes de presentar nuestro pequeño proyecto en este evento literario al que tanto cariño tenemos.

Todavía no sabemos siquiera si finalmente podrá celebrarse como se planea en octubre, debido a la incertidumbre general de la situación. Justamente estos días tendríamos que estar caminando por el Retiro entre libros… pero, como bien nos han dicho varios profesores del máster, el sector editorial está acostumbrado a la incertidumbre y a la crisis y confiamos que, como todo ser humano, su resiliencia ganará la batalla.

Se hace el camino al andar

Si le hubieras dicho a esas ocho personas en octubre que acabaríamos el camino con nuestro proyecto de esta manera, ninguna de nosotras lo hubiera creído.

Todavía seguimos echando de menos el calor humano (y el calor de nuestro aula en la UAM), pero el trabajo que hemos hecho desde marzo también nos ha unido en la distancia, y quizá, esta adaptación del propio máster y de la forma de trabajar, nos ha hecho crecer no solo como editoras, sino también como personas.

En menos de una semana, todos vosotros podréis ver el fruto de nuestro trabajo, y el pequeño tesoro que es La fuente envenenada. Esperamos que os guste tanto como a nosotras, y que disfrutéis del viaje con Jorge y Sordello a París y Davos del siglo XX. No ha sido un camino fácil, pero ha merecido la pena.

La fuente envenenada, por fin impreso

Criptotest 2

Llega el día más esperado por todos los criptofans: el martes de criptotest. Hoy traemos una propuesta un tanto… peculiar. ¿Te has preguntado alguna vez de qué hubieras muerto en otra vida o en otro siglo? ¿O de qué murieron algunos de los personajes históricos que tan bien conocemos? ¿Cuál es la causa de la muerte más absurda que puedas imaginar? No lo pienses más y atrévete con este nuevo criptotest.

Criptotest

¡Ya está aquí el primero de nuestros criptotests! En esta ocasión, queremos que conozcáis un poquito a los personajes de nuestra novela. ¿Y qué mejor manera de conocerlo que mediante este test? ¿Te atreves a descubrir a qué personaje de La fuente envenenada te pareces más?

Si te animas a averiguarlo, solo tienes que pinchar aquí.

Personajes criptogay en la televisión

Hoy os traemos la segunda parte de nuestro pequeño análisis de los personajes criptogay en los medios audiovisuales. El martes analizamos tres casos populares de personajes en películas, hoy nos vamos a centrar en aquellos personajes en la pequeña pantalla.

Al igual que ocurre en el cine, se ha mejorado mucho la representación en la pantalla pequeña, pero aún a día de hoy, hay ciertos personajes y relaciones que quedan en el terreno cripto, cuando el subtexto es claramente romántico.

Sherlock: John y Sherlock

Quizá uno de los casos más conocidos de parejas consideradas homosexuales que nunca se ha llegado a realizar es el de Sherlock y John Watson de la adaptación de la BBC. A lo largo de las temporadas se hace evidente la cercanía de estos dos personajes, así como la intimidad de su relación.

John y Sherlock interpretados por Martin Freeman y Benedict Cumberbatch

Sin embargo, los guionistas nunca han llegado a hacer «Johnlock» una realidad, de hecho, se han empeñado en darle intereses románticos femeninos a Sherlock y a John para desmontar así la narrativa homosexual, de ahí que se les haya acusado varias veces de «queerbaiting».

Sherlock considera a John parte de su familia

De cualquiera manera, para un espectador atento se hace bastante evidente que la relación primordial de la serie es la de Sherlock y John, y quizá si los guionistas fueran más valientes la hubieran hecho romántica. Lamentablemente, sigue estando en el terreno cripto.

GLOW: Ruth y Debbie

GLOW es una serie que se basa en la historia de las mujeres que grabaron el programa de lucha libre femenino «Gorgeous Ladies of Wrestling» en los años 80. Como anuncia su título, es una serie cuyo elenco principal está compuesto por mujeres. Ruth y Debbie son mejores amigas desde hace tiempo, hasta que Ruth se acuesta con el marido de Debbie.

Ruth y Debbie en la primera temporada de GLOW

En el canon, como ocurre con todos estos personajes criptogay, ninguna de las dos está confirmada como LGTB+ pero el foco principal de la serie es la relación entre ambas. El conflicto principal de la primera temporada es el daño que Debbie siente que le ha hecho Ruth, y a lo largo de las temporadas esta relación solamente se vuelve más compleja.

En el aeropuerto, Debbie propone a Ruth que se quede y trabajar juntas

Si además añades el subtono homoerótico de las coreografías de lucha libre que tienen, y el hecho de que al final de la tercera temporada Debbie persigue a Ruth a través de un aeropuerto (un recurso muy común en películas románticas) para ofrecerle la oportunidad de trabajar juntas por fin, solamente conforma lo que en cualquier otro caso sería la relación romántica principal de la serie.

Good Omens: Azirafel y Crowley

Good Omens es una miniserie adaptada de la obra homónima de Neil Gaiman y Terry Pratchett que causó furor entre el público. Azirafel y Crowley son un ángel y demonio que se ven reunidos por las circunstancias para prevenir el apocalipsis. La relación entre ambos es la clave de la serie, puesto que gracias a su «amistad» consiguen arreglar las cosas.

Azirafel y Crowley celebran juntos en Good Omens

Hay señales claras de que la relación entre ambos es más que una amistad, como el momento en el que Crowley, que es literalmente un demonio, se acuerda de salvar los libros de Azirafel. Aunque no se dice de manera explícita en la serie, todas las escenas entre ellos, sumado a la imaginería religiosa y el simbolismo del ángel y el demonio, crean una relación criptogay muy evidente.

Los personajes continúan juntos con el paso del tiempo (y los cambios de look de Crowley)

En cualquier caso, en la serie no se ve nada más aparte de estos supuestos gestos «platónicos», pero la interpretación de la gran mayoría de espectadores es que es una relación romántica sentimental. De hecho, los fans de la pareja les llaman «ineffable husbands» (maridos inefables) porque su relación es prácticamente un matrimonio.

Hay muchos más personajes criptogay en la televisión y el cine, como Frodo y Sam de El señor de los anillos, Elsa de Frozen, Jen y Judy en Dead To Me, Naomi y Drummer de The Expanse… pero si nos pusiéramos a nombrar todos no acabaríamos nunca.

Afortunadamente, cada vez hay más relaciones LGTB+ explícitas tanto en el cine como en la televisión, pero no hay que restar importancia a todas aquellas interpretaciones de personajes criptogay que hacen que toda persona LGTB+ se sienta menos sola y se vea reflejada en ellos.

¿Y vosotros? ¿Qué personajes criptogay de cine y televisión conocéis?

BIBLIOGRAFÍA

BRUNO, Veronica Elizabeth. «GLOW season 3: The ‘womance’ between Ruth and Debbie is the real strength of the show» Recuperado el 19 de abril de 2020 https://fansided.com/2019/08/18/glow-s3-womance-debbie-ruth-real-strength-show/

FLEENOR, S.E. «Good Omens puts a feminist and queer twist on the Apocalypse» Recuperado el 19 de abril de 2020 https://www.syfy.com/syfywire/good-omens-puts-a-feminist-and-queer-twist-on-the-apocalypse

O’CONNACHT, Lynn E. «We’re On Our Side: Aziraphale and Crowley’s Thoroughly Queer Relationship in Good Omens» Recuperado el 19 de abril de 2020 https://www.leoconnacht.com/wp/2019/08/were-on-our-side-aziraphale-and-crowleys-thoroughly-queer-relationship-in-good-omens/

ROMERO, Ariana. «How GLOW Season 3 Netflix Ending Proves it’s a rom-com» Recuperado el 19 de abril de 2020 https://www.refinery29.com/en-us/2019/08/239828/glow-season-3-episode-10-recap-ruth-debbie-network-bash

ZHI, Wen Teh «Sherlock: A Study in the Queer Gaze» Recuperado el 19 de abril de 2020 https://blogs.ubc.ca/course0512e7b9763eca9657ab083805266162ded14194/2018/09/30/sherlock-a-study-in-the-queer-gaze/

«GLOW» Recuperado el 19 de abril de 2020 https://es.wikipedia.org/wiki/GLOW

Personajes criptogay en el cine

En la actualidad cada vez disfrutamos de más representación del colectivo LGTB+ en los medios audiovisuales como la televisión y el cine. Antes, los personajes estaban relegados a un tercer plano, a tramas cliché y diálogos insulsos, pero hoy en día cada vez hay más ejemplos de este paradigma cambiante.

Sin embargo, la identidad busca un reflejo de sí misma, sea explícito o no, e igual que nuestros Sordello y Jorge e incluso el propio Alberto Nin Frías eran incapaces de admitir sus verdaderos sentimientos, este es el caso de muchos personajes tanto en el cine como en la pantalla pequeña.

La pregunta es si esa naturaleza criptogay ha nacido de una interpretación completamente válida del público, o si ha sido un fallo de los guionistas o directores, una falta de valentía, de dar un paso más y hacer de ese subtexto criptogay una representación homosexual clara.

Varios ejemplos de relaciones consideradas LGTB+ se encuentran en las adaptaciones cinematográficas de los cómics de Marvel. En este post vamos a analizar tres de las más populares.

Capitán América: Steve Rogers y Bucky Barnes

Desde el principio, los fans han canonizado a Steve como bisexual, a pesar de su interés amoroso por Peggy Carter en la primera película. Defienden que hay una pasión y motivación que mueve a Steve a través de las tres películas de su trilogía —y más claramente en la segunda, El soldado de invierno— que es salvar a su mejor amigo, Bucky Barnes. Arriesga su vida por él en diversas ocasiones, incluso cuando le han borrado los recuerdos y le intenta matar.

Steve y Bucky en Capitán América: El primer vengador (2011)

Si Steve y Bucky fueran hombre y mujer, este subtexto sería claramente romántico, algunos fans hablan de una «historia de amor heroica, al estilo de Aquiles y Patroclo». Sin embargo, en las películas se quedan en mejores amigos, a pesar de que textualmente se dice que se conocen mejor que a cualquier otra persona en el mundo. Esta situación la pasas a un contexto heteronormativo y no habría dudas, pero son los fans los que la reconocen y se ven a sí mismos en esa narrativa.

Escena clave entre Steve y Bucky en Capitán América: El soldado de invierno

Capitana Marvel: Carol Danvers y Maria Rambeau

Otro de los ejemplos es la heroína más reciente de Marvel: Carol Danvers. Una película esperada por los fans del UCM durante años, por fin llegaba a las pantallas y lo hacía sin un interés romántico masculino, que era lo que esperaba la gente.

Muchos lectores de los cómics consideran a Carol bisexual, pero debido a la tradición de Marvel Studios, ahora propiedad de Walt Disney, era de dudar que lo hicieran explícito en las películas.

Un flashback de Carol y Maria en las Fuerzas Aéreas estadounidenses

Ahora bien, si uno ve la película, se dará cuenta de que el personaje más importante en la vida de Carol es su mejor amiga, Maria Rambeau. Es la constante que le ayuda a recordar quién es, su ancla que le recuerda su antigua vida. Monica, la hija de Maria, le dice que «su familia la trataba mal, así que se convirtieron en su nueva familia».

Una de las escenas claves de la película muestra a Carol admitir que no sabe quién es. En ese momento es Maria, a través de un emotivo discurso la que le recuerda que es esa mujer que luchaba por el que no puede defenderse, incluso antes de tener poderes.

Maria recuerda a Carol quién es

Este tipo de escena emotiva podría estar perfectamente en una película romántica, un personaje recordándole a otro quién es a través de la relación que comparten es un recurso utilizado a menudo para escribir historias de amor. No obstante, una vez más no se hace explícito en la película y todo queda a la interpretación de los fans.

XMen: Charles y Magneto

Otro ejemplo de Marvel —esta vez en el entorno de Fox— es el caso de Charles y Magneto. Siempre había habido interpretaciones de la relación homosexual entre ambos, pero no fue hasta X-Men: First Class, que estas se hicieron más evidentes.

Charles y Magneto en X-Men: First Class (2011)

En el fandom se habla popularmente de «la escena del divorcio en la playa» puesto que ambos personajes comparten una relación emocional tan cercana e intensa que no puede sino considerarse romántica. A pesar de todo, como ya se viene viendo, esta relación homosexual nunca se llega a hacer explícita en las películas.

Magneto deja a Charles paralizado en el «divorcio en la playa»

Estos son solo algunos de los ejemplos de personajes en cine que los fans consideran LGTB pero, lamentablemente, en canon solo se quedan en criptogay. Quizás no fue la intención de los creadores enviar ese subtexto, pero ¿no importa más que un fan se vea reflejado en ese personaje?

En el siguiente post descubriréis el análisis de personajes populares criptogay en la televisión, ¡no os lo perdáis!

BIBLIOGRAFÍA

BROWN, Bo. «Queer legacy in Captain America» Recuperado el 18 de abril de 2020 https://medium.com/@Beau_Brown_/queer-legacy-in-captain-america-c172725b3292

JOHO, Jess. «It’s about damn time for the Marvel Cinematic Universe to get Queer». Recuperado el 18 de abril de 2020 https://mashable.com/article/marvel-cinematic-universe-queer-fandom/?europe=true.

PUC, Samantha. «The MCU Should Let Carol Danvers Be Gay» Recuperado el 18 de abril de 2020 https://www.comicsbeat.com/mcu-carol-danvers-gay/

«Captain Marvel is Queer and We Knew it» Recuperado el 18 de abril de 2020 https://comicsverse.com/captain-marvel-a-queer-opinion/

Jorge, Sordello y un museo

Al igual que nuestros protagonistas, que pasan una maravillosa tarde recorriendo los pasillos del museo nacional Gustave Moreau y perdiéndose entre cálidas conversaciones e increíbles obras, en estos días grises nos encantaría compartir con vosotros lectores un trocito de esa experiencia con este breve post sobre el pintor y sus obras.

Gustave Moreau fue uno de los precursores del movimiento simbolista francés. La temática de sus cuadros se centraba mayormente en la ilustración de figuras  mitológicas y, en ocasiones, bíblicas. Su obra es fácilmente reconocible por su estética decadente, influida por los pintores italianos del Renacimiento y el exotismo, pero con una base definida por su formación en el Romanticismo.

Autoretrato (1850) Moreau, G.(óleo) Museo Nacional Gustave Moreau.

Moreau nació el 6 de abril de 1826 en el seno de una familia burguesa, con un padre arquitecto y una madre música, que no puso obstáculos a su vocación artística. Este interés por el arte comenzó cuando, con 15 años, viajó con su madre a Italia donde visitó varias ciudades y realizó varios esbozos de paisajes y monumentos. A los 18 entró en la Escuela de Bellas Artes de París, bajo el tutelaje de Théodore Chassériau, cuya influencia se vería fuertemente reflejada en las primeras obras del pintor. Allí también conoció a Pierre Puvis de Chavannes, con el que le unían no pocas afinidades.

Participó por primera vez en el Salón (la exposición de arte oficial de las academias de bellas artes de París) en 1852 con una Pietà, y en 1855 en la Exposición universal de París con su obra Los atenienses en el laberinto del Minotauro.

Tras regresar de una estancia de dos años en Italia, pintó Edipo y la esfinge con la que ganó una medalla en el Salón de 1864.

Edipo y la esfinge (1864) Moreau, G. (óleo) Metropolitan Museum of Arts

En 1876 presentó en el Salón de ese año Salomé bailando ante Herodes, que triunfó.

Salomé bailando ante Herodes (1871) Moreau, G. (óleo) Museo nacional Gustave Moreau

El grabador Félix Bracquemond contribuyó a difundir su obra mediante estampas, como la reproducción de El rey David.

El rey David (circa 1870) Moreau, G. (óleo) Museo Hammer

Fue nombrado Chevalier de la Légion d’honneur en 1875 y más tarde, en 1883, fue ascendido a Officier de la Légion d’honneur.

A partir de 1888 trabajó como profesor en la Escuela de Bellas Artes de París hasta su muerte, sucediendo a su amigo Elie Delaunay. Entre sus alumnos se cuentan pintores tan célebres como Henri Matisse, Albert Marquet y Georges Rouault, entre otros, en los que su método de enseñanza influyó de forma determinante. Murió de cáncer de estómago a los setenta y dos años el 18 de abril de 1898, y dejó como legado su taller, que se convirtió en el museo Gustave Moreau, inaugurado el 13 de enero de 1903.

Moreau fue un personaje avanzado a su época, precursor del movimiento simbolista décadas antes de que Jean Moréas lo proclamara oficial en 1886. Huysmans, el escritor más relevante del movimiento, dijo de él:

«Su pintura es la de un decadente, la de un ser sensitivo para quien lo irreal poseyó siempre mayor relevancia que lo real»

El arte de Moreau esta plagado de adolescentes andróginos y mujeres fascinantes y perversas. También se puede ver una clara fascinación por lo oriental en la elección de los temas así como en la ambientación decadente de sus cuadros.

Jupiter y Semele (1894) Moreau, G. (óleo) Museo nacional Gustave Moreau

Moreau tenía una estrecha relación, posiblemente romántica aunque nunca se llegó a confirmar, con Adelaide-Alexandrine Dureux a quien retrató en repetidas ocasiones.Tras la muerte de Adelaide, «mi mejor y única amiga» según sus palabras, las obras de Moreau adquirieron un tono más melancólico.

Si bien no frecuentaba los temas cristianos más allá de encargos, dos temas de la iconografía bíblica son recurrentes en su obra: la Piedad y el San Sebastián.

El mártir San Sebastián (1869) Moreau, G. (óleo) Saint Louis Art Museum

Hay que destacar un cuadro religioso bastante tardío, de carácter irónico, La flor mística en el que la flor de la iglesia se alimenta de la sangre de los mártires.

La flor mística (1890) Moreau, G. (óleo) Museo nacional Gustave Moreau.

Espero que hayáis disfrutado de este breve viaje por el mundo de Gustave Moreau igual que lo disfrutaron nuestros protagonistas.

Historia de la literatura LGBT+: Parte II

En el post anterior ya hablamos de los orígenes de la literatura LGTB+. Hoy retomaremos nuestra cronología desde donde lo dejamos. Si aún no has leído la parte I, puedes hacerlo pinchando aquí.

De la Edad Media a la actualidad

Como hemos visto, la cultura helénica, maya o azteca no tenían ningún reparo en representar relaciones homosexuales o bisexuales. Sin embargo, la Edad Media trajo consigo un cambio de paradigma donde la homosexualidad era perseguida y castigada. Es en esta época, y a partir del Liber Gommorrhianus del monje Petrus Damianus, que la palabra «sodomía» se incorpora en nuestro vocabulario. En dicho libro se castiga de manera explícita la homosexualidad y cualquier relación carnal cuya finalidad no sea la reproducción.

En el Renacimiento podemos encontrar ejemplos positivos de homosexualidad en los Sonetos de Shakespeare o en el poema «Safo a Filenis» de John Donne. Tanto Shakespeare como Marlowe escribieron sobre la vida de Eduardo II, quien mantuvo una relación romántica con Piers Gaveston, I conde de Cornualles. Además, aparece L’Acibiade fanciullo a scola (anónima y atribuida a Antonio Rocco), donde se defiende la homosexualidad, tratando de devolverle la imagen positiva con la que se veía en la Antigua Grecia. Sin embargo, en la actualidad seguiría resultado escandalosa por su alabanza a la pederastia.

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«Edward II and his Favourite, Piers Gaveston» Marcus Stone (1872), óleo sobre lienzo

Por otro lado, en la Ilustración aparecieron obras de temática criptogay, es decir, obras donde el deseo homosexual se mostraba de una forma indirecta o «heterosexualizado». Es el caso de El monje de Mathe G. Lewis, donde el protagonista se siente atraído por un joven de características femeninas.

No obstante, es en el Romanticismo donde encontramos un punto de inflexión. A finales del siglo xix Oscar Wilde escribe Teleny, novela que destaca por ser una de las primeras obras eróticas de carácter explícitamente homosexual. En consecuencia, fue catalogada como pornográfica. Asimismo, Herman Meville escribe Billy Budd, que solo se publica de manera póstuma. En ella podemos encontrar una potente carga homoerótica además de una reflexión sobre la identidad sexual. En ambas obras es latente el fatalismo y la sensación de tragedia: a pesar de la valentía que demostraron al escribir algo abiertamente gay, ninguno de los dos era capaz de darle un final feliz a la historia. Más optimista fue Walt Whitman: Hojas de hierba es una oda a la vida, y está plagada de referencias explicitas a la homosexualidad.

Pero el auge de la literatura queer no es hasta el siglo xx, en el Modernismo. En muchos países se empieza a despenalizar la homosexualidad poco a poco y se habla de los derechos de la comunidad LGBT+. Numerosos autores como Virginia Woolf en Orlando, Marcel Proust en En busca del tiempo perdido, Federico García Lorca en sus Sonetos del amor oscuro o Yukio Mishima en Confesiones de una máscara se desnudan y tratan temas que aún eran tabú en la época. Además, en 1969 tienen lugar los Disturbios de Stonewall, evento catalizador del movimiento LGBT+ y la lucha de sus derechos.

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En la actualizad gozamos de un creciente catálogo de obras que incluyen personajes queer o que incluso las protagonizan. Creo que es un logro que la comunidad LGBT+ tenga a acceso a historias de todo tipo, eliminando así ese concepto de tragedia mencionado anteriormente (y que aún existe en nuestra sociedad). Algunos ejemplos son El lustre de la perla de Sarah Waters, Rojo, blanco y sangre azul de Casey McQuiston, Asalto a Oz: antología de relatos de la nueva narrativa queer de la editorial Dos Bigotes o All New X-Men de Marvel Comics, una de las editoriales de tebeos más importantes del mundo y que poco a poco va incorporando superhéroes de diversas identidades sexuales. Aun así, es importante que la ficción represente las realidades de la comunidad LGTB+ y que no las incluyan simplemente por hacer tick en la casilla de diversidad.

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Es verdad que la literatura queer ha conseguido reclamar su espacio en nuestras estanterías, en especial gracias a movimientos y reivindicaciones culturales que reclaman una mayor diversidad. Solo necesitamos echar un vistazo a editoriales y librerías consagradas especialmente a la difusión de esta literatura para darnos cuenta de lo cambios sociales tan positivos que hemos sufrido.

Si te has quedado con ganas de más, siempre puedes seguir nuestra #BibliotecaCriptogay en Twitter, donde remendamos libros de temática LGBT+ todos los días (¡desde clásicos hasta literatura juvenil o novelas gráficas, entre otros!).

Bibliografía:

COTILLA, José Manuel (2016). El fomento a la lectura, la literatura en el ámbito LGBT y la necesidad de una ‘Novela Blanca’ en el periodo de la adolescencia. Universidad de Extremadura. Consultado en: http://dehesa.unex.es/bitstream/handle/10662/4135/TDUEX_2016_Cotilla_Concei%C3%A7ao.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Anexo: Cronología de la historia LGBT. (marzo 2020). Wikipedia. Consultado en: https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Cronolog%C3%ADa_de_la_historia_LGBT#Siglo_XVIII

Historia de la literatura LGBT+: Parte I

La historia de la literatura está llena de dúos memorables, como Sherlock y Watson o Gastby y Nick. Pero ¿realmente era amistad lo que unía a muchos de estos personajes? ¿O es posible que los lectores hayamos malinterpretado dichas relaciones a causa de un prejuicio cultural impuesto como si de un filtro se tratase?

Por ello, a veces tenemos que escarbar entre capas de innuendo para ser capaces de reconstruir la historia de la literatura LGBT+.

Pero la homosexualidad o la bisexualidad no se inventó ayer como algunos quieren pensar. Desde los mitos de la antigua Grecia o de la cultura maya hasta nuestros días han surgido grandes obras que hablan de la identidad sexual. En este post veremos los orígenes de la literatura LGBT+.

Primeras obras: mitología y religión

No es raro encontrar relaciones homoeróticas en la la mitología griega. Tan solo debemos leer la Ilíada de Homero para descubrir la relación de Aquiles y Patroclo. Compañeros de armas y amantes, representaban las figuras de erasté y erómenos (amante y amado, por lo que hasta las dinámicas dentro de parejas homosexuales tampoco son cosa de ahora).

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Otro ejemplo es Apolo y Jacinto. Jacinto era un hermoso joven del que se enamora el dios Apolo. Tras su muerte en un accidente, Apolo no permite que Hades reclame al muchacho y lo convierte en una flor. Según la versión de Ovidio, las lágrimas de Apolo cayeron sobre los pétalos de la flor y la convirtieron en una señal de luto.

También podemos destacar al clarividente Tiresias, que vivió como hombre y mujer y afirmó ante Zeus y Hera que la mujer gozaba de mayor placer sexual.

En la mitología nórdica encontramos a Loki, dios del engaño y capaz de cambiar de sexo, al que se le considera bisexual. También tenemos a Freyr, hermano de Freyja, dios de la fertilidad y evocado por los pastores homosexuales.

Asimismo, en la mitología azteca encontramos a Xochipilli, considerado dios del placer, la homosexualidad y la prostitución masculina entre otros.

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Mientras, en la mitología maya tenemos a Chin, también dios de la homosexualidad. Gracias al culto a esta deidad existieron relaciones legales entre hombres parecidas al matrimonio. Asimismo, Ixchel, la Diosa Madre de los mayas y diosa de la luna, representa la fertilidad, el alumbramiento y la fuente de creación. Por ello y por sus numerosas relaciones con otros dioses es considerada una diosa bisexual. Por otro lado, también podemos encontrar entidades que tienen atributos tanto femeninos como masculinos. Es el caso de Ometéotl, deidad de la dualidad y por lo tanto ser andrógino.

Además, en la mitología inuit existe la deidad de las tormentas Asaiq, retratada como un ser andrógino y dual.

En la mitología china también encontramos ejemplos de dioses de la homosexualidad, como Hu Tianbao, deidad del amor y sexo homoerótico. Existía incluso un templo para orar a este dios en Fuzhou, pero fue destruido en la Segunda Guerra Mundial.

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Por otro lado, en el cristianismo, a parte de la historia de Sodoma y Gomorra que fueron destruidas por los pecados de sus habitantes (y como herencia de la cultura judeocristiana nos ha quedado la palabra «sodomita» como calificativo negativo de la homosexualidad), podemos encontrar la historia criptogay de David y Jonatán. En ella constan varias referencias de índole homoromántica, como por ejemplo las palabras de David al enterarse de la muerte de Jonatán:

Más maravilloso me fue tu amor,
Que el amor de las mujeres.

II Samuel 1:26

Muy importante es también el mártir San Sebastián, considerado actualmente el patrón de la comunidad LGBT+.

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Finalmente, en el hinduismo podemos encontrar a Agni, el dios del fuego, o Soma, el dios de la luna, involucrados en relaciones homosexuales. Existe incluso un patrón de los eunucos, las personas trans y la homoerótica, llamado Samba.

Estos son solo algunos ejemplos de los personajes dentro de diversas mitologías o religiones que han sido representados como queer bajo una luz positiva. Os invito a que descubráis más sobre este tema tan interesante. ¡Nos vemos en la parte II!

Bibliografía:

Antics of the gods (marzo 2020). GLBT Mythology. Consultado en: http://web.archive.org/web/20030908092346/members.aol.com/matrixwerx/glbthistory/glbtmythology.htm

Aquiles y Patroclo, historia de un amor trágico (septiembre 2010) L’armari Obert. Consultado en: http://leopoldest.blogspot.com/2010/09/aquiles-y-patroclo-historia-de-un-amor.html

ARNOLDO, Mauro (2012). La Sexualidad Maya y sus Diferentes Manifestaciones Durante El Período Clásico (250 Al 900 Dc). Universidad de San Carlos de Guatemala. Consultado en: http://biblioteca.usac.edu.gt/tesis/14/14_0469.pdf

LGBT themes in Hindu mythology (marzo 2020). Wikipedia. Consultado en: https://en.wikipedia.org/wiki/LGBT_themes_in_Hindu_mythology#Patrons_of_LGBT_and_third_sex_people

Literatura gay (marzo 2020). Wikipedia. Consultado en: https://es.wikipedia.org/wiki/Literatura_gay